Cuáles son las principales criptomonedas y cuánto valen

Además del bitcoin, hay otras divisas virtuales que vienen creciendo en los últimos meses. Un análisis del desempeño de estas plataformas y cómo funciona

El bitcoin sigue creciendo a un ritmo imparable y su valuación ya supera los USD 15.000. Por su parte, el Bitcoin Cash, que surgió luego de la bifurcación que ocurrió en agosto de este año, también se va posicionado como una criptomoneda valiosa, con un cotización que está en torno a los USD 1.450. Bitcoin Gold apareció luego de otra bifurcación posterior y también se destaca entre las preferidas de los inversores.

Pero éstas no son las únicas monedas virtuales que están en ascenso. Aquí, un análisis de otras criptomonedas que están dando que hablar.

Ethereum

Al igual que el Bitcoin es de naturaleza descentralizada, pero la diferencia es que fue pensado para ser adaptable. Sus contratos de código abierto se pueden utilizar para ejecutar todo tipo de servicios, como sistemas de votación, plataformas de intercambio o de financiamiento, etc.

“Ethereum permite hacer correr otras monedas sobre su blockchain -lo que la ha hecho crecer muy rápido, porque muchos emprendedores han utilizado esta plataforma para montar sus proyectos”, destacó Alejandro Sewrjugin, autor del libro Entendiendo al bitcoin: la tecnología que está transformando el mundo.

El creador de la Ethereum, Vitalik Buterin, destacó el poder transaccional de esta plataforma y auguró que podría llegar a reemplazar otras formas de pago más tradicionales.

Ethereum usa como divisa interna el Ether, que sirve para ejecutar los contratos inteligentes. Este año, treinta instituciones, entre las que se destacan J.P. Morgan Chase, Microsoft e Intel se unieron para desarrollar versiones del software que sustenta a Ethereum.

IOTA

IOTA surgió en 2014 con el objetivo de potenciar el desarrollo de Internet de las cosas. En este contexto, sus fundadores entendieron que era fundamental crear condiciones para favorecer la operación y conexión entre diferentes plataformas.

IOTA no usa un diseño de blockchain tradicional sino que tienen su propia plataforma, denominada Tangle, basada en un concepto matemático, que no se basa en los mineros para validar los movimientos. Así, se logra mayor velocidad al ejecutar las transacciones y, a su vez, no se generan cargos por eso.

La idea es que los dispositivos conectados puedan almacenar y verificar datos de forma segura, con rapidez.

Ripple

Está basado en algoritmos y tiene estipulado un número limitado de emisiones. Así como no se generarán más de 21 millones de bitcoins, no habrá más de 100 mil millones de esta moneda; de las cuales la mitad entrará en circulación y la otra mitad quedará en manos de la compañía que generó esta plataforma.

Se puede transferir de una cuenta a otra sin recurrir a terceros y también está basado en blockchain. Funciona como si fuera una entidad de crédito para realizar transacciones dentro de una red de usuarios.

Dash

Dash es una criptomoneda de código abierto, que surgió en 2014 e inicialmente era conocida como XCoin y luego como DarkCoin.

Tiene una característica muy interesante y es que proporciona anonimato para las transacciones. Además, las confirmaciones de los movimientos se dan de manera casi instantánea.

Monero

En el caso de Monero, una criptomoneda de código abierto, también hay un compromiso muy fuerte con la privacidad. Ese anonimato absoluto se logra por medio de las ring signatures, que son un grupo de firmas criptográficas en la que sólo una de las que figura es real, pero no se puede establecer, por cómo está ideado el sistema, de dónde proviene. El objetivo es lograr total anonimato cuando se produce la transacción. Nadie puede saber en concreto el recorrido de la operación salvo las partes involucradas.

Litecoin

Esta criptodivisa permite realizar pagos en forma instantánea y con cero costos. Es de código abierto y también se basa en el anonimato.

Además de las monedas mencionadas hay otras que también están comenzando a posicionarse en este universo virtual. “Vale la pena seguir a IOTA o EOS porque pueden ser muy revolucionarias y experimentar un gran crecimiento en estos próximos meses. O monedas como la Solarcoin, que buscan generar más energías renovables con el fin de aportar una ayuda para enfrentar el cambio climático”, subraya Sewrjugin.

¿Se trata sólo de una burbuja que podría estallar? En relación al bitcoin, Sewrjugin dice que tiene potencial para seguir creciendo globalmente porque es la primera moneda que se genera como resultado de una acción. “Si pensamos que una moneda debe ser el resultado de una creación de valor previa, de acciones que el dinero no puede comprar, el bitcoin es la primera moneda real que existe. Las monedas fiduciarias nunca lo fueron. Su soporte, su confianza es intrínseca con el valor que produce: confianza para transaccionar”, dice.

“Solarcoin se emite porque generamos energía solar. No hay manera de emitir sin que produzca energía solar. Esto no ocurre con las monedas -podríamos decir cuasi monedas- que emiten los países. La emiten de forma centralizada, y bajo la decision de unos pocos -los economistas de un banco central- que son los que deciden dónde está el valor y qué empujar”, subraya el analista.

FUENTE:  para INFOBAE

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